La Guía del Sedentario Galáctico

Porque lo de Resurgiendo ya estaba demasiado visto

Fluctuaciones

with 3 comments

¿Os habéis fijado? Un día te levantas con el pie izquierdo y notas el peso de los años encima como si fuera una losa, y al siguiente te sientes como una rosa, joven, lozano, fresco, con toda la vida por delante.

Papá

Antes...

Pasé por lo primero, por primera vez en mi vida, hace un par de semanas. Sé que ya no soy un niño, lógicamente, pero con veintiocho años encima, tampoco es que sea un anciano, ¿no? La cuestión es que fui al INEM, ahora llamado SAE, a resolver unos papeles y aproveché para mirar cursos(1). Y de repente vi lo que es el curso ideal de la muerte. Una escuela taller de diseño gráfico y animación, por duración de dos años. De puta madre. Todo ilusionado voy a informarme, y me hundo con todo el equipo: el curso en cuestión es sólo para menores de veinticinco. Dolor, pupa, impotencia y sentimiento de decrepitez, todo junto atacando a mi autoestima y bienestar emocional.(2).

Pero en Sevilla, ciudad conocida mundialmente por su enorme gasto en i+D, hemos descubierto un tratamiento rejuvenecedor instantáneo, con lo cual pasamos a la segunda parte del post.

En la cima del mundo

...y después...

Olvídate de la cirugía estética y del botox. Olvídate de las cremas de baba de caracol y la placenta de unicornio rosa. Si te sientes extrañamente viejo, cansado y decrépito, los sevillanos tenemos la cura, y a un precio irrisorio: date un viajecito en la línea 43 de Tussam. Por simple y llana comparación, te sentirás joven, que digo joven, ¡tendrás la tentación de sacar un chupete!

Da igual la hora a la que te montes, sea de mañanas, de tardes o de noche cerrada: el jodido autobús va a estar de viejos hasta los topes. No sé por qué, pero es la única línea en la que pasa, y ya mosquea un poquito; es subirte en el bus y notar las miradas de los viejos, como si fueran los pajarracos de Hitchcock, y los escuchas pensar… ‘A ver si tienes cojones de quitarme el asiento, zagal, que te arreo con el bastón’.

The Bus

¡de subir al cuarenta y tres!

Dan miedo los cabroncetes(3), como puede atestiguar todo aquel que haya visto un mitin con comida gratis. Dan muuuucho miedo.

(1) Se supone que con la crisis económica que nos golpea, mayoritariamente por culpa de la caída del sector de la construcción, habría multitud de cursos de formación con los que ampliar currículum. Pues va a ser que no. En la web de la Junta de Andalucía, si pinchas en la provincia de Sevilla, ves que a fecha de hoy, sólo hay tres (captura). Muy bonito, señor Griñán, muy bonito.

(2) Coñas aparte, creo que esta discriminación por edades no es del todo justa: hace unos cuantos años, con 25 ya tenías tu trabajo fijo, ¿pero ahora? Entre la eternización de la adolescencia y la actual crisis económica, puedes despedirte de todo aquello que se parezca a un contrato decente hasta los treintaipico (y no digamos ya un contrato fijo, que es como Dios; algunos todavía creen en él, pero yo no conozco a nadie que lo haya visto).

(3) Éste es el disclaimer: lejos de mí toda intención de ofender, malmeter, o desearle algún mal a nuestros queridos jubilados. A fin de cuentas mi padre (el de la foto de arriba del todo), tiene ya sus ochenta y dos añitos. Pero leches, ya podían ir andando, ¿no?

Written by stygyan

noviembre 23, 2009 a 9:59 pm

3 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Y más cosas que parece que de momento no te afectan: los seguros de los coches (si tienes menos de 25, te salen por un riñón y medio, o directamente no te lo hacen), las hipotecas, los préstamos, las entrevistas de trabajo…

    Por cierto: por alguna extraña razón, me encanta la foto de tu padre. No es que me encante tu padre, sino que la foto me transmite algo. Mola.

    Lobo

    noviembre 23, 2009 at 11:43 pm

    • Lo más curioso de esa foto es que la hice el primer día, poco después de sacar la cámara de la caja. Es una de las primeras que hice, y una de las que más me ha gustado de todas.

      Se supone que cuando vas aprendiendo mejoras, pero aquí parece que ha sido al revés: no hay nada como una mente limpia, sin viciar y sin conocimientos, para hacer cosas bonitas y “originales”.

      Y sí, entiendo que no te encante mi padre: es el mío y ya me cuesta soportarle a veces😛

      stygyan

      noviembre 23, 2009 at 11:55 pm

  2. Qué cierto, yo cojo el 43 a menudo y es raro ver a alguien menor de 50…

    Daniel

    diciembre 4, 2009 at 11:07 am


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: