La Guía del Sedentario Galáctico

Porque lo de Resurgiendo ya estaba demasiado visto

No soy el único

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Una de mis aficiones, sin lugar a dudas, es la música. De hecho, entre las que tengo, es la más cara de todas, y con diferencia.

Olvídate de la informática, porque un ordenador te puede durar dos o tres años, o incluso más. Olvídate de los libros, porque intento ir siempre de segunda mano o de prestados, y tampoco tengo tanto sitio para ponerlos.  Olvídate de los cómics, porque al precio que están tiendo a evitar comprarlos.

La música, sin embargo, es otra cosa. Otra cosa muy, muy diferente. Teniendo en cuenta que tengo exactamente 260 CDs (sí, soy así de obsesivo compulsivo), y poniendo una media de 12 euros por disco, sacamos que ya me he gastado más de tres mil euros en CDs, por no hablar de los efectos colaterales: ya llevo comprados dos programas de catalogación de CDs (Music Collectorz para Windows y CDPedia para Mac), y dos programas para normalizar el audio (iVolume 2 y(1) iVolume 3). Y no olvidemos las revistas que ya no compro, como el Kerrang o el RockHard(2).

Sí. Mirando en retrospectiva, me he gastado una tonelada de billetes en música. Y lo más importante, no me arrepiento.

Mi colección de CDs

Ya va siendo hora de hacer una foto nueva, sí.

Esto viene, sin ir más lejos, a que ayer al volver del trabajo, decidí darme una vuelta por la Avenida de la Constitución, por pasear un rato. Y allí estaba, en la puerta del Rodilla. Una chica joven, con un café grande y mirando un CD nuevo, original, ojeando hasta el libreto.

Sí, tengo novio, pero no pude evitar acercarme y preguntarle qué CD era, que era raro ver gente comprar CDs y disfrutarlos de esa forma incluso antes de llegar a casa, como yo… ¡cuántos plastiquitos de CD habré tirado yo en el Starbucks, coño!.

Y aquí lo digo: no soy el único que compra CDs, y pese a la SGAE, me alegro. Qué leches, me alegro.

(1) Sí, es una y, y no una e. Al ser un programica inglés se pronuncia AiVolium.

(2) Rockhard. Acabo de darme cuenta del enorme potencial del nombre de dicha revista: se puede traducir por “Dura como una piedra”. Sí, el mundo heavy siempre tuvo su toque homoerótico – todavía no puedo creer que la gente se sorprendiera al ver salir del armario a Rob Halford.

Written by stygyan

junio 11, 2009 a 8:47 am

Publicado en Música

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3 comentarios

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  1. Bueno, a mí el pagar por el “Rabbit don’t come easy” de Helloween (que veo por ahí) me hizo pasarme al vagón de los arrepentidos. Por el momento, no pienso volver a pagar por un disco excepto cosas de discográficas pequeñas, grupos desconocidos, etc.

    De Accept también te recomiendo el “Restless and wild”.

    ¿Al final probaste el disco de Ayreon donde canta Hansi?

    Pedro Terán

    junio 14, 2009 at 11:34 pm

    • ¿Te puedes creer que no conseguí localizar ese disco en concreto? Y eso que tengo descargados el Human equation y el Universal Migrator. Si me dices cual es, te lo agradezco.

      El “Rabbit don’t come easy” es malillo, es cierto, pero aun así tiene canciones chulas. Por cierto, como creo que estás por Sevilla… acabo de ver en el FNAC por 10 euros un pack con 3 CDs de Blue Oyster Cult. Y sí, tuvo que caer.

      stygyan

      junio 14, 2009 at 11:58 pm

  2. No estoy en Sevilla sino en Gijón, aunque el Statcounter me dice que estoy en Kiev, que tiene más mérito aún.

    El disco de Ayreon es el 01011001. Con ese nombre, tampoco me extraña que no des con él.

    Pedro Terán

    junio 16, 2009 at 2:25 pm


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