Hoy, como prácticamente todos los días laborables de este último mes, he tenido una mañana muy ocupada. Encadenando autobuses de aquí para allá, corriendo de un lado para otro, esperando colas con ansiedad e impaciencia…

El caso es que una de las primeras cosas que hice hoy fue ir al banco, a preguntar que qué demonios pasaba con mi tarjeta(1). La había pedido ya hace casi una semana, y todavía no había llegado por mi casa. Me dijeron lo típico – que ellos la habían pedido, y que el buen o mal funcionamiento de la central o de correos no recaía sobre sus hombros.

Credit cards

Tarjetas... qué dolor y qué necesarias al mismo tiempo...

Al volver a casa, después de realizar todas las gestiones que tenía que realizar, me encuentro con que ¡albricias! la carta con la tarjetuca está en mi casa. La abro, y me encuentro estas instrucciones:

Por su seguridad esta tarjeta se emite inactiva. Puede activarla llamando a la Oficina Telefónica (xxx xx xx xx) o si lo prefiere en cualquier oficina o cajero automático de X.

Todo contento, me dirijo al supermercado con ansias consumistas(2). Introduzco la tarjeta en el cajero con la intención de activarla y… el jodío cajero se traga la tarjeta. Sin más. “Esta tarjeta ha sido retenida. Consulte con su entidad”.

Tiene cojones la cosa, sí señor. Tiene cojones.

(1) No sé con qué material barato hace X sus tarjetas, pero fallan más que una escopeta de feria. Lo atestiguo.

(2) Tampoco eran ansias consumistas en sí. Fui a comprar leche. De vaca. No me seáis malpensados.


Creía que este año iba a ser movidito. De hecho, esperaba con ansias que fuera movidito. Lo que no esperaba es que lo fuera tanto. Entre las dos o tres cosillas freelance que me salen, mis amigos, mi chico, y un largo etcétera de cosas, o no tengo tiempo o directamente no tengo ganas de escribir.

Pero hoy he vuelto, y es para quedarme.

Como llevo bastante tiempo sin escribir, os pongo al corriente de forma rápida.

El nuevo blog, sietecincuentaydos, va viento en popa. Exceptuando un día de Enero que se me olvidó completamente postear, no he fallado. A veces, tengo que reconocer, no tengo ideas para ese día en concreto – pero siempre me saco algo de la manga aunque sea a última hora.

Como os dije, me salen trabajillos freelance de vez en cuando. Algún logotipo, alguna web… nada del otro mundo, pero al menos amplío mi portfolio y voy aumentando mi experiencia y marquetabilidad (toma palabro).

¿Aparte? Yo y mi chico estamos en un punto alucinantemente genial, con mis amigos casi todo va bien, mis padres… bueno, son mis padres, cada día salgo más y me muevo más por la calle… no me reconozco, realmente.

Prometo actualizar más a menudo. Palabrita del niño Raú.


Hoy voy a plantear una duda que me gustaría que me resolviéseis vosotras, chicas. Este dilema lo tengo pendiente desde hace mucho, y desde mi postura de hombre soy incapaz de resolver.

¿Qué lleva a una pareja con problemas de fertilidad a gastarse miles y miles de euros en tratamientos, cuando hay tantos y tantos niños sin hogar en el mundo? ¿Qué hace que quieras gastarte los euros en entrenar a los soldaditos vagos de tu marido en vez de adoptar a un niño sin familia que lo quiera? ¿Qué hace que tengas ese ansia de someterte a una fertilización in vitro para traer un humano más a este planeta superpoblado?

Heart of an Orphan

Él ya ha nacido. Y necesita padres.

Es más, ya rizando el rizo… ¿por qué los defensores de la familia no permiten que los gays formemos la nuestra propia?

Misterios de la naturaleza…


JUNTA DE ANDALUCÍA INFORMA: Su demanda de empleo caduca próximamente. Puede RENOVARLA en: Oficina virtual, Punto de Empleo u Oficina del Servicio Andaluz de Empleo.

Al menos originales son, desde luego.


A día de ayer(1), 1 de enero de 2010, me comprometo a hacer algo “creativo” cada día. Todos los días postearé algo en sietecincuentaydos: una ilustración, un fondo de pantalla, una fotografía, o incluso un microrrelato. Quién sabe.

PD: El diseño del nuevo blog es mío. Es la primera vez que hago una plantilla para Tumblr y todavía tengo que pulirla. Gracias por vuestra paciencia.

(1) Sí, se me ha pasado la hora. Maldita sea.

Actualización: Viendo otros blogs de Tumblr veo que me faltan miles de cosas por añadir – reblogs, comentarios, y un largo etcétera. Por el momento cogeré un tema estándar. Sólo por el momento.


Y con él, llega asimismo la fantástica lista de propósitos por (in)cumplir. En mi caso, aquí van:

  1. De este año no pasa que pierda los kilos que me sobran. Ya va siendo hora de lucir tipito allá por donde vaya. Y que pueda comprarme un traje de corte joven, coño ya.
  2. Ahora sí que sí: cambiar el fondo de armario. Ya está bien, hombre, que con tres o cuatro camisetas y dos pantalones (iguales entre sí) no puede ir uno decente por la calle.
  3. Sé que es raro que yo diga esto, pero tengo que leer más. Dedico demasiado tiempo a Internet, y desde que no me tiro dos horas al día en bus, leo mucho menos. Eso no puede ser.
  4. Sacarme algún titulito de inglés. Tengo un nivelazo, la verdad sea dicha, pero ninguna forma de demostrarlo.
  5. Fotografiar todo y más. Me compré una pedazo de cámara de fotos, y apenas salgo con ella. Vale que está lloviendo a mares estos días, pero eso no es excusa. ¡Hay que airear la nikon!
  6. Arriesgarme más y pensar menos. Ya está bien de comerse la cabeza con el “qué podría haber sido” y comérsela con el “a ver cómo salgo de ésta ahora”.
  7. Trabajo… ¿hasta cuándo voy a estar parado en casa, eh? Necesito un trabajo ya. A ser posible, haciendo lo que me gusta.
  8. Teatro. Todavía tengo ahí esa espinita, y este año tengo que salir yo al escenario. Aunque sea de espontáneo.
  9. Independencia. A fin de cuentas ya tengo una edad en la que debería estar montando mi propio nido, y no andar tirado por casa.
  10. Y por último y no por ello menos importante: Hacer una cosa guay cada día. Más acerca de ese tema, en el siguiente post.

2010, no has empezado de la mejor manera posible. Pero que sepas que pienso exprimirte sin piedad. Ahí queda dicho.

P.D.: Que tengáis todos un feliz y próspero año nuevo. Y que chinguéis mucho, también.


Os deseo felices fiestas a todos y cada uno de vosotros. A los que celebráis el nacimiento del niño del pesebre, a los que celebráis el nacimiento de Mitra y a los que celebráis el nacimiento de Newton. A los que celebráis una ocasión como otra cualquiera de reuniros con esa familia a la que no queréis ni ver, o a los que como yo instauran sus propias tradiciones anuales.(1)

En Sevilla nieve, lo que se dice nieve, no tenemos.

Espero que lo paséis muy bien. Espero que os riáis mucho del gangoso ese que dice lo de “la gueina y yo”, y espero que bebáis en su justa medida: lo suficiente como para aguantar a los cuñados, lo suficientemente poco como para evitar el coma etílico.

Felices fiestas, muchachos. Y tened cuidado por la carretera.

(1) Yo por mi parte voy a celebrar una tradición que me acabo de sacar de la manga. La fecha de “porfinunputocapítulonuevodelossimpsonsengangrenatrescoñoya”. Que ya iba siendo hora, ¿no?

P.D.: Cualquiera que quiera chatear o hacer el gamba por Internet esta noche que me avise por aquí. A las doce estoy conectado pero seguro.


Improvisando

17Dic09
Writing in the Agenda

Un plan nunca es una obra de arte. A lo sumo, un boceto.

Después de todo, no puedes planear para cualquier eventualidad, porque eso implicaría saber qué es lo que va a pasar, y si supieras qué es lo que va a pasar, podrías hacer que eso no pasara, o por lo menos que le pasara a otro. Así que el Patricio nunca planeaba. Los planes a menudo  se interponen en tu camino.

Terry Pratchett – Jingo


Yo, y me cuesta reconocerlo, soy un despistado. En cuanto al trabajo tengo un buen ojo para el detalle, y tiendo a ser excesivamente perfeccionista(1), pero a veces, como buen despistado, la cago. Ayer mismo, mi novio me encargó cierto trabajito de diseño. El trabajo no era nada del otro mundo, pero por falta de atención, exceso de sueño o quién sabe qué cosa, me equivoqué. Cuando al día siguiente fui a dárselas (impresas y todo, en papel de 160gr nada menos), nos dimos cuenta del error. No es que fuera una gran pérdida, la verdad – estamos hablando de menos de cincuenta céntimos – pero aun así fue un dinero tirado. Un derroche estúpido, made in Spain, fruto de la falta de previsión y la falta de entendederas(2).

El caso es que pensando esta mañana me di cuenta de que éste tipo de derroche está bastante asentado en nuestro país. No el derroche de “tengo dinero y me lo gasto por que me sale de los cojones, que pa eso está”, sino el derroche de “la he cagado y voy a intentar tapar mi cagada con algunos euros más.”

¿Algo vil?

El mejor Tipp-ex de la historia.

Miremos donde miremos, esto ocurre. La chapuza nacional está bien extendida, desde los más pequeños empleados al más grande empresario, desde la más pequeña PYME al mayor contratador del país(3). No sé si está escrito en nuestros genes ibéricos, pero si no lo está, lo parece. Como ejemplo, valgan dos botones, que no uno.

Hace un par de años, gracias a algo llamado Presupuestos Participativos, se decidió comenzar por fin el asfaltado y reurbanizado de cierta avenida de Triana. Se procedería a quitar el albero que la cubría en gran parte para reemplazarlo por losetas. Se eliminarían los baches y se pondría un suelo firme y estable. Se eliminarían los aparcamientos y se pondrían arbolitos para dar sombra y un pseudocarril bici(4). Al ser una avenida bastante extensa, esta obra se dividiría en dos partes, y la primera se terminó hará un año.

Era una maravilla, en serio. El poder caminar tranquilamente por ese asfaltado, sin tener siquiera que tener cuidado de baches, el poder sentarse en una mesita de la cafetería sin tener que preocuparse de buscar papelotes para calzarla… pero algo fallaba. No sé a quién, y no sé si fue un olvido o a mala leche, pero faltaban bancos. ¿Cómo se le puede ocurrir a alguien hacer una explanada de losetas con arbolitos y no poner bancos? ¿En qué mente cabe? Se dijo que la causa de la falta de bancos era la temida botellona: según parece la simple existencia de un lugar donde sentarse(5) iba a provocar reuniones diarias de chavales con ganas de juerga. Por suerte el sentido común imperó, y se acabó decidiendo la instalación de bancos. Un par de meses después, nueva obra, nuevo jaleo, nuevos euros inyectados en el proyecto y todos tan contentos. Ya los viejecitos tendrían su lugar donde tomar el sol, y ya las palomas tendrían calvas en las que soltar su carga.

The flying rat

Una máquina de hacer caca. Y encima, con puntería.

Está claro que todos podemos cometer errores – y yo el primero, como está demostrado – pero ¿no se podía haber evitado la doble obra con un poquito de planificación y sentido común? Digo yo que por barata que fuera la instalación de los bancos, todavía habría que pagar sueldos y jornales y alquileres de maquinaria y…

Pero ojo, que no queda ahí la cosa. Como mencioné anteriormente, la obra se dividió en dos partes – imagino que no por ahorrar molestias al ciudadano, sino por falta de presupuesto – y ¡sorpresa! Están a punto de terminar la segunda parte y ¡todavía no han puesto bancos!

Os prometí un segundo ejemplo, y ¿qué mejor ejemplo de derroche que la ley antitabaco?  A finales del 2005 se planteó la primera entrega de esta ley – como si fuera una ley por fascículos – y en pos de la sanidad pública se obligó a unos (aquellos con bares pequeños) a decidir si dejar fumar o no a los parroquianos, y a los otros, a realizar costosas reformas para habilitar zonas de fumadores. Cuatro años y muchos euros metidos en dichas zonas de fumadores después, se les ocurre ampliar la dichosa ley de modo que no se pueda fumar en ningún lugar cerrado, tirando así por la borda todo el presupuesto invertido. O prohíbes desde el principio o no prohíbes, pero esto me suena a mí a ganas de joder, ¿eh?(6)

89/365 - Lick Me, All Of You.

Porque no todo el mundo tiene huevos de dejarlo.

Estoy seguro que se os ocurren muchos más ejemplos de éste tipo de derroche. Del auténtico derroche que no se sabe si es estupidez o prevaricación. Y como se os han ocurrido, os ruego que contribuyáis al post con vuestros comentarios. Que es gratis.

(1) Soy tan perfeccionista que la mitad de los proyectos los tengo parados porque no me gusta como quedan.
(2) A mis neuronas les gusta también correrse juergas de vez en cuando, y me dejan completamente desprotegido. Palabra.
(3) Sí, me refiero al INEM.
(4) Imagino que es un carril bici porque es estrecho, de un color diferente al resto de la acera, y con vados al principio y fin de cada manzana, por no hablar de la estación de Sevici. Pero no es del color típico (es salmón en vez de verde) y no tiene dibujito de bici.
(5) Como el morro de un coche, el poyete de un comercio, el portal de una casa o el mismo suelo. Para el que quiere hacer botellona una gilipollez como la falta de asiento nunca ha sido un problema. Y lo sé por experiencia.
(6) Aclaro aquí que no soy fumador, nunca lo he sido y no planeo serlo. Por eso mismo prefiero cafeterías donde no se pueda fumar, y si me meto en un bar donde se pueda confío en que la gente sea lo suficientemente “gente” como para no echarme el humo en la cara. Sí, soy así de ingenuo a veces.


No sé ni de qué va ésto, pero me han entregado el premio y aquí lo reseño:

¡Un premio! ¡Yuju!

Vinimos dando una vuelta y encontramos tu blog. Decidimos otorgarte, tras un minucioso estudio, el prestigioso galardón al MEJOR BLOG DEL DÍA correspondiente al miércoles 16 de diciembre de 2009 en No sin mi cámara, por los contenidos y matices. Visitanos y comenta con nosotros. Saludos cordiales.

Jo. Me siento honrado y todo. Echadle un vistazo al blog de origen, que parece molar. Y la foto de la escalera va en camino.