Me ha sido concedido este genial premio(1) desde El camello, el león y el niño (el cual recibo con lágrimas de felicidad en los ojos, agarrando la estatuilla delante de miles de personas, sonriendo como tonto), y aquí estoy, intentando hacerme merecedor del mismo.

Como hay normas para el cumplimiento de esta última parte, empecemos por ellas:

Reseñar brevemente el blog de origen:

És este un blog bastante interesante, por lo que veo. Música, ciencia, poesía, prosa y demás se unen – superándome en mucho en cuestión de visitantes (pásame alguno, ¡por favor!). No conozco personalmente a Javier, pero viendo sus gustos, aventuro a decir que sería un placer.

Contar diez cosas honestas sobre uno mismo:

  1. Soy un experto en procrastinación, lo cual no es más que un eufemismo para “vago de cojones”.
  2. Soy un eterno despistado.
  3. Tengo una imaginación muy activa, pero sólo para algunas cosas.
  4. Soy adicto a la relectura, incluso teniendo libros por leer.
  5. Tengo poca voluntad para eso de las dietas.
  6. A veces me pregunto qué habría sido de mí sin los accidentes, y no estoy seguro de que me hubiese gustado la respuesta.
  7. Soy prácticamente incapaz de estudiar y aprender cosas si no es con un objetivo claro y definido en mente.
  8. Tengo una enorme tendencia a canturrear lo que vaya escuchando en el iPod, esté donde esté. Eso me ha ganado no pocos sonrojos y ataques de vergüenza.
  9. Veo el ahorro de la misma manera que el estudio: me cuesta ahorrar si no es con un objetivo claro (viajes, algún aparatejo, etcétera).
  10. En ciertos momentos vivo demasiado de los recuerdos, y eso me asusta.

Otorgar el premio a otros diez blogs que aún no lo hayan recibido:

Esto ya es más complicadete, porque en mi RSS hay pocos blogs pequeñitos. Pero vamos, ¿no?

  1. Hojas de la supresión de la realidad
  2. House of Were
  3. Juankiblog
  4. La mirada displicente
  5. Memoria histórica de las personas humanas
  6. Mi propio blog, con casino y furcias
  7. Pajas mentales
  8. Psiquis paranoide
  9. La eyaculación de los ojos
  10. Corazón trianero

Aleluya. Luego de buscar y buscar, conseguí encontrar los suficientes blogs para entregar el testigo. ¡Ala, ahí os queda!

(1) Lamento la tardanza, en serio. Entre vacaciones y lo que no son vacaciones, se me olvidó completamente. Aquí está.


Fluctuaciones

23Nov09

¿Os habéis fijado? Un día te levantas con el pie izquierdo y notas el peso de los años encima como si fuera una losa, y al siguiente te sientes como una rosa, joven, lozano, fresco, con toda la vida por delante.

Papá

Antes...

Pasé por lo primero, por primera vez en mi vida, hace un par de semanas. Sé que ya no soy un niño, lógicamente, pero con veintiocho años encima, tampoco es que sea un anciano, ¿no? La cuestión es que fui al INEM, ahora llamado SAE, a resolver unos papeles y aproveché para mirar cursos(1). Y de repente vi lo que es el curso ideal de la muerte. Una escuela taller de diseño gráfico y animación, por duración de dos años. De puta madre. Todo ilusionado voy a informarme, y me hundo con todo el equipo: el curso en cuestión es sólo para menores de veinticinco. Dolor, pupa, impotencia y sentimiento de decrepitez, todo junto atacando a mi autoestima y bienestar emocional.(2).

Pero en Sevilla, ciudad conocida mundialmente por su enorme gasto en i+D, hemos descubierto un tratamiento rejuvenecedor instantáneo, con lo cual pasamos a la segunda parte del post.

En la cima del mundo

...y después...

Olvídate de la cirugía estética y del botox. Olvídate de las cremas de baba de caracol y la placenta de unicornio rosa. Si te sientes extrañamente viejo, cansado y decrépito, los sevillanos tenemos la cura, y a un precio irrisorio: date un viajecito en la línea 43 de Tussam. Por simple y llana comparación, te sentirás joven, que digo joven, ¡tendrás la tentación de sacar un chupete!

Da igual la hora a la que te montes, sea de mañanas, de tardes o de noche cerrada: el jodido autobús va a estar de viejos hasta los topes. No sé por qué, pero es la única línea en la que pasa, y ya mosquea un poquito; es subirte en el bus y notar las miradas de los viejos, como si fueran los pajarracos de Hitchcock, y los escuchas pensar… ‘A ver si tienes cojones de quitarme el asiento, zagal, que te arreo con el bastón’.

The Bus

¡de subir al cuarenta y tres!

Dan miedo los cabroncetes(3), como puede atestiguar todo aquel que haya visto un mitin con comida gratis. Dan muuuucho miedo.

(1) Se supone que con la crisis económica que nos golpea, mayoritariamente por culpa de la caída del sector de la construcción, habría multitud de cursos de formación con los que ampliar currículum. Pues va a ser que no. En la web de la Junta de Andalucía, si pinchas en la provincia de Sevilla, ves que a fecha de hoy, sólo hay tres (captura). Muy bonito, señor Griñán, muy bonito.

(2) Coñas aparte, creo que esta discriminación por edades no es del todo justa: hace unos cuantos años, con 25 ya tenías tu trabajo fijo, ¿pero ahora? Entre la eternización de la adolescencia y la actual crisis económica, puedes despedirte de todo aquello que se parezca a un contrato decente hasta los treintaipico (y no digamos ya un contrato fijo, que es como Dios; algunos todavía creen en él, pero yo no conozco a nadie que lo haya visto).

(3) Éste es el disclaimer: lejos de mí toda intención de ofender, malmeter, o desearle algún mal a nuestros queridos jubilados. A fin de cuentas mi padre (el de la foto de arriba del todo), tiene ya sus ochenta y dos añitos. Pero leches, ya podían ir andando, ¿no?


22 de noviembre de 1981. Tal día como hoy, hace veintiocho años, se me ocurrió venir a este mundo, que menudas ocurrencias puede tener uno cuando es joven, ¿verdad?

Luego de estos años paseando (algunas veces a dos piernas, otras a cuatro, otras sobre ruedas) a lo largo y ancho de esta vida, uno descubre que esta vida tiene mucho que ofrecer, y que pese a los pequeños baches con los que nos encontramos a veces, vale la pena vivirla. Al máximo, a tope, aprovechando y exprimiendo cada momento, cada vivencia, cada contacto, cada roce.

Jase's Birthday Cake

No, no es mi tarta.

Os tengo que dar las gracias, a todos. A Dani, por estar ahí en los buenos, malos y peores momentos, por aguantarme cuando soy un poco (o un mucho) imbécil y apoyarme cuando lo necesito. A mis amigos, por haber estado a mi lado durante tantos y tantos años(1), por haberme empujado hacia atrás o hacia delante, según el momento lo requiriese – y siempre acertando, los mamones. A mis más nuevos amigos – Iván, Marta, JC, Carlos, Juanma, Cristi, etcétera – por haberme aceptado y acogido en el grupo con tantas ganas y tantas sonrisas, así como por introducirme a nuevas experiencias que, para qué engañarnos, ya debería haber vivido hace tiempo. También se lo agradecería a mi familia, pero qué coños: no saben ni manejar un ordenador, ¿van a entrar a leer esto?

Gracias por todos los regalos, gracias por todos los abrazos, gracias por todo el cariño que me habéis demostrado a lo largo de estos años.

Gracias.

(1) Vale, Eduard y Esther llevan poco tiempo, pero como si llevasen décadas. Nunca creí que le pudiera coger tanto cariño a unos catalufos de mierda.

Actualización rápida, somera y autocorrectiva: No sé cómo, pero en el momento de escribir el post me olvidé de ciertas personicas a las que también les he llegado a coger algo de aprecio. Léase Zanobbi, Pedro Terán y demás lectores/comentadores asiduos del blog. Que si no fuera por vosotros, me iba a costar mucho escribir, os lo digo. Y sé que os debo la crónica de Londres, ¿eh? No se me olvida.


La semana que viene, es mi cumpleaños. Otro año más, otros cuantos cientos de canas más, algún kilito menos, y muchos propósitos de cambio y mejora para la nueva época(1).

Asímismo, como es ya costumbre, pongo aquí una pequeña lista de posibles cosas que me gustarían para mi cumpleaños, con ánimo no de obligar a nadie, sino de facilitar las cosas a mis amigos. Y encima, dividido por categorías, para que os quejéis.

Empezamos por las cosas sin clasificación posible.

  • Un trípode para la cámara de fotos, que mi pulso es bastante deficiente.
  • Una cuenta pro de Flickr. Ya voy acercándome al límite de fotos, y quiero subir muchas más.
  • Un set de Bucky Balls. Las jodidas enganchan, y en DealExtreme hay una versión bastarda en barato.
  • Camisetas chulas. No de personajes ni grupos heavies, ni nada, sino camisetas con diseños chulos, que va siendo hora de renovar armario.
  • Y por último en este grupo, y no menos importante (al contrario), una entrada para ver a Angra en la Sala Q el día 27. Acabo de enterarme y estoy prácticamente babeando.

Ahora viene la sección libros. Esas cosas rectangulares, con muchas hojas recubiertas de simbolitos extraños.

  • Terry Pratchett – Nation. El primer libro de Sir Terence que no trata sobre el Mundodisco en mucho tiempo. Sé que es una novela juvenil, pero promete mucho.
  • Jim Butcher – The Dresden files: Welcome to the jungle. El primer tomo de la adaptación al cómic de esta fantástica serie que tanto me engancha.
  • Julian Clary – Murder most fab. Lo vi en Londres y parecía estar chulo. Pero no cabía en la maleta.
  • Christopher Moore – You suck. Este tío me encanta, y un libro sobre vampiros (no, Corpúsculo no, por favor) siempre mola.

Y como último, la sección musical, que mis estanterías están hambrientas y quieren nuevos CDs.

  • Ayreon – 01011001
  • Savatage – Streets
  • Rainbow – Rising
  • Bruce Dickinson – Chemical Wedding
  • Virgin Steele – The marriage of Heaven and Hell. Part I
  • Virgin Steele – The marriage of Heaven and Hell. Part II.
  • Thin Lizzy – Thunder and Lightning
  • Masterplan – Masterplan

Esa es toda la lista de este año. Recordad, esta lista no os obliga a nada. Es sólo una pequeña ayuda para esa gente que aunque me conoce, no me conoce “lo suficiente”: ¿tendrá este disco?,  ¿habrá leído éste, o no?, etcétera. Que tal y como tengo las estanterías de rebosantes, ni yo mismo estoy muy seguro a veces.

Pickpocket Wallet

De todos es sabido: más triste es robar.

(1) Hacerlos en principio de año es demasiado típico. Prefiero celebrar que yo he sobrevivido un año más, a que el planeta haya dado una vuelta más al sol.


He vuelto

11Nov09

¡Hola!

Os hago un pequeño resumen: aparte del frío que ha hecho (tremendo, la verdad sea dicha), lo he pasado de puta madre. Ciertamente lo necesitaba.

Llegué ayer por la noche, y la verdad hoy no he tenido ganas de hacer nada. Ni escribir, ni trabajar, ni subir fotos, ni nada de nada. Mañana empezaré con las aventuras londinenses, en este mismo blog.

Manteneos a la espera, que va a molar. Y hay fotos.

P.D.: Lo que me dijeron de guardar reposo, no lo respeté. Y menos mal, porque a los dos días de darme caña en la pierna me recuperé. Si es que no hay quien me entienda.


¡Salgo!

04Nov09

Pues eso, muchachos. Me voy a Londres durante una semanita (aproximadamente). Espero que todo salga bien, aunque sí que estoy algo nervioso.

Esta vez, prometo fotografías, que la que va es mi cámara.

¡Nos vemos en una semana!


Señales

03Nov09
Señales

No, no voy a hablar de esto.

Como mencioné en mi anterior post, me voy de vacaciones. A Londres. (¡yuju!). El caso es que creo que hay una conspiración para que no me vaya. Sí, como lo oís, una conspiración.

Vayamos por partes(1):

Por un lado, éste último viernes sufro una lesión de rodilla. Fui al hospital, y luego de hacerme radiografías no vieron nada, y me mandaron reposo relativo. Esto me tendría que calmar, pero… siento la pierna como la tenía antes de empezar la rehabilitación hace dos años, y eso me asusta.

Seguimos. El sábado fui a mirar mi cuenta del banco, y vi que me habían cobrado 150 pavos, así sin más. Sin concepto de cobro, sin aviso previo, sin nada de nada. Comprensiblemente, se me cayeron los huevos al suelo(2) hasta que conseguí averiguar el motivo de tal cobro (digamos un error informático) y recuperar el dinero. El cual por cierto, es más o menos con el que cuento para el viaje (triste, ¿verdad?)

Just  the look

Se me cruzó el otro día.

Ahora viene ya el remate. Yo tengo dos tarjetas, una de débito y otra de crédito(3). Hoy fui a sacar dinero con la primera, para tener algo en el bolsillo – et voilá, sorpresa. La tarjeta está defectuosa. Y me entero un día antes de irme de viaje. ¡Cómo mola! Y para rematar, al sólo usar la de crédito para comprar por internet, no recuerdo su número PIN.

¿Qué será lo próximo? ¿Se me romperá la maleta cuando la levante? ¿Me vendrá una factura inesperada de quinientos euros de alguna compra que no recuerdo? ¿Me llamarán para una entrevista de trabajo?

Se admiten apuestas, señores. Se admiten apuestas.

(1) Gran frase del amigo Jack el destripador. Es historia.

(2) Más gastos. Al caérseme, rompí tres baldosas.

(3) Antes de que nadie se ponga en plan evangelizador sobre los peligros del crédito, me explico: sólo uso la tarjeta para compras online, y eso porque los #@! de play.com no me permiten usar la de débito.


Gran verdad

02Nov09

 

El diseño en el Heavy Metal no es una forma monolítica en absoluto. En él tienes de todo, desde estudiantes de instituto de Iowa dibujando calaveras, pentagramas y logos de grupos hasta estudios de diseño noruegos dibujando calaveras y pentagramas y logos de grupos. Hay muchos niveles de sofisticación, intención y ejecución.

Ian Christe – Sound of the Beast: The complete headbanging history of Heavy Metal (visto en Boing Boing cortesía de Printmag)

Un día de estos me tengo que poner a diseccionar portadas de grupos. Por lo de los clichés y eso. Puede ser divertido.


Otra vez

31Oct09

Ayer por la mañana, decidí irme de paseo al centro. Tenía que buscar unos cuantos complementos que me faltaban para el disfraz de Halloween(1), y qué demonios, había que mirarlo, ¿no?

No encontré la mayoría, eso hay que decirlo, pero por lo menos pillé el colgante. Un maravilloso pentáculo de plata por 7 euretes, comprado en los puestos hippies del Duque. Y, mirándolo en retrospectiva, creo que tuve suerte al no encontrar el resto de objetos.

¿Por qué? Cuando llegué a casa, me dejé caer en el sofá. Como siempre. Y no hubo ningún problema. Empecé a comer(2), y todo siguió bien. De repente me di cuenta que me faltaba algo – un vaso, creo – y fui a por él. A la vuelta, me volví a dejar caer. Y ahí fue cuando pegué el grito. Algo me había hecho crac en la rodilla, y dolía. Joder, si dolía. A la vez que gemía de dolor, mi cabeza recorría las infinitas posibilidades, una tras otra, sin saber en cuál quedarse: ¿se me había movido un tornillo? ¿me había jodido un ligamento? ¿tengo el gafe encima?

Al ratito, cuando se me pasó el dolor, descubrí que sólo dolía al doblarla. Que si la tenía recta, no molestaba. Y decidí tomarme un descanso, y ver si durmiendo un rato, calentito, se me pasaba. Y no se pasó. Así que ya me veis a las ocho de la tarde cogiendo el autobús hacia el hospital, a ver qué coño me dicen.

Luego de mucho esperar, me hicieron las radiografías. Luego de esperar aún más, una amable doctora me atendió, y me dijo que no veía nada extraño en ellas, así que iba a llamar a unos compañeros para que le dieran su opinión (sigh…). Lo que hizo que tuviera que esperar aún más.

Baby blue

Y como no encuentro nada que le pegue al post, pongo una foto de un gato. ¿A que es mono?

Pero bueno, al final se confirma el diagnóstico. Y es que no encuentran nada. Ibuprofenos cada ocho horas, y reposo durante tres o cuatro días. Para una vez que me iba a disfrazar para Halloween…

Eso sí, el mismo día que se me acaba el reposo… ¡vuelvo a Londres! Más noticias, más adelante.

(1) ¿Qué de qué iba a ir? Bonita pregunta. Botas negras, vaqueros negros, camisa gris. Pentáculo de plata colgando del cuello. Pulsera (un tanto femenina, sí) de escudos en la muñeca izquierda. Bastón con runas dibujadas en la mano derecha. Y ya sólo me faltaba la gabardina de cuero (no, para eso no tenía el presupuesto) y habría sido Harry Dresden, Mago e Investigador Privado. Cómo me hubiera molado. Oh sí, nena.

(2) Los investigadores de Rexona deberían centrar sus esfuerzos en productos tan naturales como el pollo asado. No sé por qué demonios, pero como agarres el muslo o lo que sea con las manos, el olor no se te va ni aunque te laves las manos dos veces con jabón. Eso sí que no abandona, y no el desodorante de cuatro euros el bote.

P.D.: Así quería ir yo, aunque en ninguno de los libros mencionan que Harry lleve sombrero. Creo que eso es de los cómics.


¡Hola! Como veis, no estoy muerto. He estado este par de semanas sin escribir porque, sinceramente, apenas he salido de casa. No me ha pasado nada digno de interés (y teniendo en cuenta las cosas que he llegado a escribir, ya podéis imaginar lo aburrido que ha sido todo), y por lo tanto no creí oportuno ponerme a bloguear sobre la fiebre, los dolores de cabeza y similares.

De todas maneras, aquí os pongo un resumen rápido.

  1. El primer día que salí de casa desde que empecé a sentirme mal fue el jueves de la semana pasada: el cumpleaños de mi sobrino. Tengo que reconocer que le tuve envidia al puto enano. No sólo por la inmensa cantidad de regalos (entre los cuales iba un pack de accesorios para la DS cortesía de mi novio y un Spiderman 3 para la misma por mi parte), sino por la megapiscina de bolas. Toboganes, cuerdas, escaleras, suelos para botar y botar, un castillo hinchable… y yo muriéndome de ganas de tirarme por ahí. Tengo algunas fotos, a ver si las subo.
  2. Ni fiestas, ni juergas, ni guateques, ni saraos, ni leches. Ese finde (y me temo que éste va por el mismo camino) han sido cosa de estar en casa, calentito, viendo pelis y haciendo el tonto por internet. Exceptuando por supuesto el glorioso domingo que hice el esfuerzo de ir al centro, con tal de poder tomarme un moccha con mi chico. Si es que donde hay amor (y café caro con chorraditas), que se quiten las juergas.
  3. Con todo esto de estar malito, y de haber perdido el apetito y las ganas de comer, he perdido 6 kilos. Ni más ni menos. Y ahora me siento más ligero y más mono y más todo. Y ayer me corté el pelo. Nu look for teh win!
  4. Mi cumpleaños se acerca – será exactamente dentro de un mes. Pese a que algún cegato me ha echado de 17 para 18 años estos días, ya voy a cumplir 28. Los que estén de acuerdo con que cuelgue una posible lista de regalos, que me lo digan.
  5. Luego de esperar un buen tiempecito, por fin me ha llegado el mensaje de portabilidad de Vodafone. Mañana dejaré de ser cliente de Telefónica. A ver cómo va con éstos.

Bueno, eso es todo. Prometo que en cuanto empiece a salir, y a vivir más ahí fuera, postearé más a menudo. Y gracias a todos los que os habéis preocupado por mí – se aprecia, y mucho.